Apetitos afilados. Dientes entonados. Oídos hambrientos.

miércoles, noviembre 12, 2008

El krautrock y los documentales de La 2

Lo reconozco. Yo sí veía los documentales de La 2. De niño. Cada día, es decir, cuando podía (tenía clase por la tarde). Me encantaban.

También reconozco que me gusta la new age y todas esas músicas que solemos meter en un mismo saco bajo etiquetas de ambient, chill out y cosas así. Lo malo es cuando una cosa se pone de moda: el chill out que se hace ahora es cutre, cutre.

¿Qué relación tienen estas dos cosas? Allá por los 70 hubo una serie de personas (o personajes: eran los 70) que se empeñaron en ampliar los caminos del rock demasiado rápido. Surgieron todo tipo de corrientes tan diversas que costó asimilarlas... y aún hoy estamos en ello.

Una de las cosas más graciosas de la música popular ocurrió cuando a alguien le dio por bautizar como movimiento a los músicos alemanes, simplemente porque hacían música que no se oía en los países anglosajones (con una excepción, como veremos). Grupos tan heterogéneos como Faust, Can o Neu!, que se parecen tanto como un huevo a una castaña, fueron agrupados bajo el calificativo "krautrock". Bien anchas se le quedaron las narices a quien se le ocurrió el nombre.

Sin embargo, dentro del krautrock había gente que tenía cierta sintonía, ciertas afinidades a la hora de hacer música. Cluster, Harmonia, Popöl Vuh, e incluso Neu! o Kraftwerk podían llegar a compartir una misma filosofía del sonido. Muchas de sus creaciones estaban directamente influidas por Brian Eno, uno de los grandes de la música popular (como músico, como productor, como lo que sea), que abrió un filón con un disco con un nombre tan sugerente como Music for airports. ¡Tachán! Nació el ambient: esa música que parece no estar, que parece no molestar, música para crear ambiente, para evitar el silencio.

Me encanta esa música.

Era algo distinto, diferente, sin hacer demasiado ruido. ¿Minimalismo? Canciones que parecían no saber cuándo empezaban o acababan, simplemente se materializaban, cumplían su función y volvían a desvanecerse otra vez... Música perfecta para acompañar imágenes sin que le robara el protagonismo a estas.

Estoy seguro de que ya habíais llegado a relacionar los elementos sin que yo dijera nada.

Sin embargo, en algo estoy intencionadamente equivocado. Robaron el protagonismo a las imágenes.

Hace tiempo que no veo documentales de La 2.

9 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Completamente en desacuerdo.
Te refieres a la música de ascensor, no? Menuda porquería. Pero voy más allá. El problema es que ahora hay música en todas partes (a qué infeliz se le ocurriría poner música en los restaurantes!). Y me da igual que sea mala música (como pasa en el 99% de los casos), aunque fuera Mozart, sería igual de equivocado. Recuerdo que cierto autor austriaco decía que mientras antes oír (no ya escuchar) música era algo excepcional, tenías que ir a un teatro (o a un parque, era austriaco) y prepararte para escuchar música; ahora, además de todas las facilidades propias (encender la radio, el mp3), está la insistencia cansina por poner música a todo. Por eso, a mí ya no me gusta ni la música en las películas.
La música new age a la historia de la música lo que la filosofía new age a la historia de la filosofía: una parida a pie de página.

12/11/08 17:23

 
Blogger Milton Malone said...

Disculpe caballero, pero no le entiendo. ¿Está en desacuerdo con qué? ¿Con que me guste el ambient? ¿Con que viera documentales cuando era niño? ¿Con que no los vea ahora?

No encuentro relación entre los ascensores y los documentales, y creo que no me he pronunciado a favor de que haya música en todas partes. En todo caso, es evidente que me gusta que pusieran música a los documentales de La 2.

Me temo que o usted no ha comprendido bien o yo no he sabido explicarme. Es posible que haya sido esto último: a ninguna mente sana se le ocurriría comparar el krautrock con la new age (aunque creo que tampoco las he comparado). Pensaba que el primer palo vendría de ahí. Pero creo que el error también proviene, si me lo permite, de una lectura precipitada.

Yo, sin ser ni autor ni austríaco, opino lo mismo, y sé de gente (que tampoco es autora o austríaca) que estaría totalmente de acuerdo conmigo y con el autor austríaco.

En lo que sí coincidimos es en lo último.

Un saludo.

12/11/08 23:49

 
Blogger hiperboreana Ingrid said...

pues a mí me has dado aliento para buscar los grupos que no conocía (Harmonía Popöl Vuh), habiendo pasado mi etapa gruppie de Krafkterk (música nada fácil, sobretodo en los discos que llevan nombres de colores), Can, Faust y -un poco menos- de Neu! (porque estos, como los industriales Einsturzende Neubaten, llegaron más tarde. Creo recordar que en un post te quejabas de lleno de la música en la calle, ¿verdad? aquí alguien que te ha leído no te ha entendido. Aunque mí, lo del ambient, ni fu ni fa, lo de los documentales más, eso sí. De ambient, el de las películas que tenían b.s.o. como las de Mancini o Enio Morricone...saluten Milton!
Ingrid

13/11/08 0:30

 
Anonymous Anónimo said...

Bueno, vale, señorito, me has pillado. Pero si empiezas a hablar de animales y de alemanes, luego asume las consecuencias.
Eso sí, mi seguir no entender mensaje escudera tuya.

13/11/08 16:27

 
Blogger hiperboreana Ingrid said...

soy yo la escudera? supongamos que sí y entonces contesto. Ni siquiera conozco a Milton Malone. Sólo quería decir que estas palabras tuyas sobre la música del ascensor y la música en todos los rincones del maldito mundo estaban por ahí en un post antiguo del blog, bueno, formuladas a su manera, y ahora no recuerdo si en realidad quien lo escribía era Milton Malone o Ángel. Da lo mismo. El último comentario era una broma: música de ambiente, como en las películas.

13/11/08 17:19

 
Blogger Ángel said...

Como defensor de que la música debe tener su espacio propio, aparezco.

Veamos, por puntos. Empezando con el llamado krautrock, si que estoy de acuerdo con Milton, hay muchos grupos diversos y diferentes, y las etiquetas colectivizantes nunca son adecuadas, aunque sirvan para colar gato por liebre en muchas ocasiones. Eso sí, en éste caso tienen un vínculo común, esos grupos; yo no soporto a ninguno.

Ni por extensión al Ambient, o Chill Out, o música de ascensor, o de sala de espera de dentista,o Kenny G, llámenlo como quieran...

Son odios personales y pasionales, supongo, y como tales no tienen una explicación excesivamente racional. Simplemente, una cosa que simplemente está, sin molestar y sin destacar, simplemente añadiendo unos pocos decibelios al jaleo general, me resulta innecesaria. Hacer algo que no destaque suele llamarse fracaso. Hacer algo con la intención de que no destaque me parece lamentable...

Y los documentales de la 2... obviamente los prefer'ia a los culebrones, son más interesantes, y las veces que no lo eran provocaban mejores siestas. Pero creo que como consecuencia va a pasar mucho tiempo hasta que vea un documental de naturaleza por voluntad propia. Y casi más hasta que consiga disociar el concepto "documental" con imágenes de serpientes zampándose ratas y similares.

Y, por cierto...

Jamás recordé que esos documentales tuvieran música...

14/11/08 17:54

 
Blogger Kayele said...

Creo recordar que no tenían música; estaban bien como estaban, sin que los animales hablaran y sin música de fondo; aunque todos fueran de naturaleza y el 80% en el Serengueti.

En mi modesta opinión la música de ambiente se emplea para dar una especie de colchón emotivo a las situaciones (sea una velada romántica o una escena de película), transmitir tensión, tranquilidad, euforia... tienen su utilidad y su punto creativo; si no, imaginémonos esa imagen de Psicosis sin los estridentes violines; o ese vuelo sobre el dragón de la suerte sin el tema Never ending Story... por poner dos ejemplos chorras.

Pero creo que también se hace un abuso insoportable de la música en el aspecto ambiente, infrautilizando el tan denostado silencio.

Por cierto, para mí, estandartes del new age eran músicos como Enya o Mike Olfield; para mi unos putos genios.

14/11/08 18:16

 
Blogger Milton Malone said...

A ver, gentucilla, por los documentales de La 2 han pasado todo tipo de series documentales, y no sólo eran los de las 3 y media (La 2 ponía docus a todas horas). Algunos no tienen música, otros sí, y no todos tienen que ser de animales.

Y, evidentemente, si es un error meter a todos los grupos de krautrock en un mismo saco, igual es hacerlo con esas músicas mal llamadas de ambiente (y también hay que diferenciar entre la música y su uso). Es obvio que Brian Eno no se parece mucho a Kenny G (que no lo aguanto, a mí no me parece música ambiental, solamente me parece mala música) o a Mike Oldfield (Tubullar Bells es un discazo, el resto ya no me hace tanta gracia).

Manía que os ha dado con los ascensores. En el de mi casa no suena nada: todavia es demasiado joven.

14/11/08 22:00

 
Blogger Kayele said...

Eso debe ser porque no has escuchado Ommadawn; en mi opinión Tubular Bells no es de sus mejores trabajos.

15/11/08 4:02

 

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