Apetitos afilados. Dientes entonados. Oídos hambrientos.

miércoles, abril 30, 2008

Tres reflexiones hiladas de forma invisible

- Ayer cambié el timbre del móvil para recibir los mensajes y puse una canción. Es la primera vez que tengo un móvil que se puedan hacer esas cosas… o la primera vez que tengo ganas de hacerlo. La canción es la intro del Thirteen cities de Richmond Fontaine, The Border, 50 segundos de largas notas de lap steel y algún banjo lejano. Anoche estaba escuchando a The Cure, y cuando acabó de sonar Just like Heaven sonó el teléfono, había recibido un mensaje. Todavía tardó unos segundos en empezar la siguiente canción, y en ese lapso de tiempo me di cuenta de que había hecho la elección perfecta.
- Varias décadas separan dos de las mejores versiones de una canción mítica. Mientras que Eu sei que vou te amar, en voz de Maria Creuza y Vinicius de Moraes suena como si fuera el principio de muchas noches por venir, en la versión del Cigala y Bebo Valdés suena como si esta noche se acabara el mundo.
- Cuando escuchas una canción que se llama como una amiga, y esa canción no te parece muy buena pero no puedes dejar de escucharla, ¿te has enamorado de la amiga o simplemente te has vuelto idiota?

6 Comments:

Blogger Belu said...

Suena a que tu amiga empieza a ser el comienzo de algo más...

Muy bueno vuestro gusto musical,
Felicidades por el blog!

2/5/08 2:39

 
Blogger hiperboreana Ingrid said...

te has vuelto idiota... idiota de amor, que es el mejor estado en el que uno puede estar: sin báculo (etimológicamente "idiota"). Sin esquemas. Zambrano decía que el idiota es el que está en todos los sitios de la misma forma, sin nada esperar, que en él las palabras nacen, van naciendo, que él va naciendo en ellas. Es el gran inocente Mishkin de Dostoievski, es el tartamudo de Faulkner, es el Stalker de Tarkovski. Es el lujo de unos pocos que aún se atreven a dejarse sorprender... Vivan los ladrones cuerpos, las invasiones sutiles y otros misterios... Tienes razón con lo del cigala-valdés...
saluten
I.

hiperboreana.blogspot.com

2/5/08 20:17

 
Blogger Ángel said...

1.Mis telefonos insoportatiles siguen sonando con un misero y monofonico timbre; dada la cantidad de capulladas sonoras que se usan para ellos es la manera mas facil de identificar mi telefono.

2.Vaya usted a saber, pero por su propio bien, que la cancion sea al menos decente o se te fundiran los oidos, sea por el motivo que sea no te la vas a poder sacar de la cabeza...

3/5/08 3:35

 
Blogger hiperboreana Ingrid said...

je, je... yo sería una idiota común si pusiera alguna tonada especial, porque sea como sea, nunca oigo el teléfono y a veces, incluso oyéndolo, no lo escucho... Hombre, dejarse fundir los oídos por amor es el más grande sacrificio del melómano... aunque..., bueno, ya. Y ya no especulo más sobre el amor y sus espinosas hazañas. Él ha sido sincero.

3/5/08 12:52

 
Blogger Ángel said...

Huh? Líbreme el espíritu de Ian Curtis de juzgar ese tipo de motivaciones para escuchar cualquier tipo de canción...simplemente es una medida de precaución por si la cosa sale mal; te imaginas? "no me llevé a la chica, y encima me estuve tragando semejante bodrio de canción por x tiempo"

Escalofriante..

3/5/08 18:08

 
Blogger hiperboreana Ingrid said...

si, escalofriante... Aunque siempre nos quedarán los compañeros de toda la vida, aquellos que cuando llamas a la puerta, ya te esperan con la harmónica en la boca, una mano en la espalda y la otra en la lagrimosa piel del bodka...

http://www.youtube.com/watch?v=1J-LQk-tXv8

3/5/08 20:56

 

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