Apetitos afilados. Dientes entonados. Oídos hambrientos.

viernes, junio 20, 2008

Contra la guitarra eléctrica

Parece el enemigo de todo aquel melómano no rockero. Dos personas me dijeron que la guitarra eléctrica estaba muerta, que no tenía sentido seguir tocándola. Una desde el electropop, otra desde el folk. La guitarra eléctrica, no el bajo o la batería, o los tecladitos horteras. ¿Por qué es el símbolo de todo lo malo del rock?

Está bien claro que por su desmesurado protagonismo. El divo guitarrista muchas veces era el divo cantante, luciéndose igualmente con la garganta que con los dedos. 30 años de pavos luciéndose bastan. Bajo y batería podían lucirse, pero no acaparaban tanto. Además, el rock se fijó tanto en la guitarra (¿alguien se imagina rock sin guitarras?) que acabó identificándose con él. Entonces, cuando murió el rock, la guitarra eléctrica debería haberle acompañado. Pero vienen grupos revivalistas y la sacan de nuevo: y aún así, sin el poderío de seis cuerdas metálicas y un buen par de pastillas, ¿qué nos queda? ¿La música electrónica machacona?

Pues se equivoca, señora, no sólo la música electrónica vive sin necesidad de guitarras eléctricas. Hay muchas músicas que sobreviven sin tan popular instrumento. Si ustedes escucharan más Radio 3, en concreto a don Ramón Trecet, ampliarían el espectro musical de su cabeza. Y es que a veces el pop -que también está muerto, como el rock- cansa, y nos olvidamos de la extraordinaria riqueza de esas mal llamadas “músicas del mundo”, aglutinándolas todas de forma etnocentrista (puede haber synth pop, black metal noruego o post rock, pero el resto son “músicas del mundo”). Y también el jazz, que de vez cuando gusta de usar las seis cuerdas, aunque hubo un tiempo de fusiones en que parecía que los mástiles y las distorsiones estaban invadiéndolo todo. O la música clásica, ¿alguien se queja del sempiterno uso de orquestas sinfónicas y sus violines? Hasta el blues, género guitarrero donde los haya, puede sobrevivir perfectamente sin necesidad de este acompañamiento, B.B. King me perdone.

Y más cercanos a los márgenes del rock, o bebiendo directamente de él, existen guitarras que no abusan del resto de instrumentos: en Tom Waits siempre aparecen, más que menos, misteriosas, mezclándose con marimbas y percusiones extrañas. Animal Collective utilizó guitarras, sobre todo en el Feels (2005), aunque claro, pasadas por su tamiz lisérgico. Y sin irnos tan lejos, Pauline en la playa -a las que estoy escuchando ahora mismo- les dan a sus canciones un buen toque guitarrero y electrificado sin tener que supeditar el resto de instrumentos a sus acordes con trémolo.

Quizá el problema no sea tanto del instrumento como de los que lo tocan, los autoproclamados “guitarristas”.

3 Comments:

Blogger Leia said...

Qué te sienta mal el calor o tus gafas nuevas?

20/6/08, 20:59

 
Blogger Ángel said...

La culpa es del videojuego idiota ese de la guitarra, te lo digo yo...

Aunque el hecho de que se pueda hacer muy buena musica sin guitarra no implica que haya que cargarsela del todo.

Y recordar que tambien se pueden hacer desastres terribles sin guitarra...verdad Keane?

21/6/08, 10:42

 
Anonymous Anónimo said...

Si estás escuchando a Pauline en la playa, lo raro es que no te haya salido un texto "Contra la existencia del planeta". (O al menos, "Contra la existencia de Asturias", manifiesto que firmaría con gusto.)

24/6/08, 10:39

 

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