Apetitos afilados. Dientes entonados. Oídos hambrientos.

lunes, octubre 26, 2009

Los Beatles, grupo de culto

A pesar de lo mucho que se habla de ellos, siempre me gusta leer algo sobre los Beatles. No soy un beatlemaníaco si con esa palabra se define al que sabe la vida y milagros de los fab four al dedillo, pero como cualquier persona con dos dedos de frente, me parecen lo mejor que ha dado el pop en sus más de cuarenta años de existencia.

Es evidente que el aura mítica del grupo ha crecido hasta convertirse en algo imposible de manejar. Cualquiera que hable de ellos sabe lo difícil de conciliar todas sus facetas: la de superventas masivo, la de líderes de opinión, la de iconos pop... e incluso la estrictamente musical. Y ahí es donde parece que las cosas no están tan claras, o por lo menos no muchos parecen querer adentrarse en ese terreno pantanoso. ¿Tienen los Beatles realmente la fama que se merecen?

Hace un tiempo cité en el blog un reportaje de la Rockdelux que decía que la influencia de los Beatles era mínima o incluso inexistente hoy en día (será que Daniel Johnston o Wilco no existen, y tampoco otros como Akron/Family). Parecía que con ello quería también minimizar la calidad del grupo, bajarlo de los cielos. También es verdad que, en cierto sentido, han sido productos de su tiempo pero en ningún caso un paradigma, e incluso resulta difícil ligarlos a un movimiento concreto, de lo grandes que son.

Ese es el misterio de los Beatles: recibieron constantemente influencias de todos los lados, desde los grupos de guitarras anteriores que ellos hasta los hippies que llegaron de la India y los que se pusieron a experimentar. Parece que nunca llegaron los primeros. Pero todas aquellas influencias lograron un sello tan personal que parecen un fenómeno aparte del pop. Reconoces una canción suya enseguida.

Y su historia también es diferente de la del resto. ¿Alguien se imagina un grupo que deje de dar conciertos para dedicarse únicamente al estudio? Parece algo propio de tipos experimentales, de gente que huye de la vida pública. Esa es precisamente la doble cara de los de Liverpool: su fama exagerada gracias a un gran número de singles perfectos, cantables desde el primer momento, y su condición de creadores de discos que van más allá de una colección de canciones, sino como algo redondo, un concepto.

¿Ven? No se me ocurre cómo seguir con el hilo para darle coherencia. Sólo sé que una vez le preguntaron a Frank Sinatra, que echaba pestes del grupo, cuál era su canción de amor favorita: él respondió que Something.

Así son los Beatles.

1 Comments:

Blogger Susu said...

No conocía la anécdota de Sinatra.


Y estoy de acuerdo contigo: eso de que los Beatles no tienen influencia musical hoy en día..... es una cantamañanez.

27/10/09, 10:40

 

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